Qué sistema controla las funciones del aparato digestivo?

En el maravilloso mundo del cuerpo humano, muchas de nuestras funciones vitales son controladas por sistemas complejos y coordinados.

Uno de los sistemas más fascinantes es el sistema digestivo, encargado de descomponer los alimentos que consumimos y extraer los nutrientes necesarios para mantenernos saludables.

Sin embargo, ¿alguna vez te has preguntado qué sistema es el responsable de controlar todas las funciones de este asombroso aparato? En este contenido, exploraremos a fondo qué sistema es el encargado de controlar las funciones del aparato digestivo y cómo trabaja en armonía para asegurar nuestro bienestar.

Así que prepárate para adentrarte en el apasionante mundo del sistema que regula nuestro sistema digestivo.

¡Comencemos!

Funciones del sistema digestivo y su control

El sistema digestivo desempeña varias funciones importantes en nuestro cuerpo, y su control es crucial para mantener un equilibrio adecuado.

A continuación, se presentan algunas de las principales funciones del sistema digestivo y cómo se controlan:

1.

Ingestión: Esta función se refiere al proceso de tomar alimentos y líquidos a través de la boca.

La ingestión está controlada por la voluntad y los reflejos orales.

2.

Masticación: La masticación es el proceso de triturar los alimentos con los dientes y mezclarlos con la saliva para facilitar la deglución.

La masticación está controlada por los músculos de la mandíbula y la coordinación entre los músculos de la boca.

3.

Deglución: La deglución es el proceso de mover los alimentos desde la boca hacia el esófago.

Este proceso está controlado por reflejos involuntarios que coordinan los movimientos de los músculos de la lengua, la garganta y el esófago.

4.

Digestión: La digestión es el proceso de descomponer los alimentos en moléculas más pequeñas para que puedan ser absorbidas por el cuerpo.

La digestión se lleva a cabo en el estómago y el intestino delgado, y está controlada por enzimas y ácidos producidos por el sistema digestivo.

5.

Absorción: La absorción es el proceso de transportar las moléculas de los alimentos digeridos desde el intestino delgado hacia la sangre y los tejidos del cuerpo.

La absorción está controlada por las células especializadas del intestino delgado que tienen la capacidad de absorber nutrientes.

6.

Excreción: La excreción es el proceso de eliminar los desechos y sustancias no digeribles del sistema digestivo en forma de heces.

La excreción está controlada por el movimiento de los músculos del intestino grueso y el recto, que empujan los desechos hacia el ano.

El control del sistema digestivo está regulado principalmente por el sistema nervioso autónomo, que se divide en el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático.

Estos dos sistemas trabajan en conjunto para regular las funciones del sistema digestivo.

El sistema nervioso simpático se encarga de inhibir la actividad digestiva, ya que prepara al cuerpo para situaciones de estrés o peligro.

Por otro lado, el sistema nervioso parasimpático activa la actividad digestiva, promoviendo la secreción de enzimas digestivas, el movimiento de los músculos intestinales y la relajación del esfínter esofágico.

Además del sistema nervioso, las hormonas también desempeñan un papel importante en el control del sistema digestivo.

Hormonas como la gastrina, la secretina y la colecistoquinina regulan la producción de jugos digestivos, la contracción de los músculos intestinales y la liberación de bilis, respectivamente.

Control del sistema digestivo por el sistema nervioso

El sistema nervioso tiene un papel fundamental en el control del sistema digestivo.

A través de diferentes mecanismos, el sistema nervioso regula y coordina las diferentes funciones del sistema digestivo, incluyendo la secreción de enzimas digestivas, la motilidad intestinal y la absorción de nutrientes.

1.

División del sistema nervioso
El sistema nervioso se divide en dos partes principales: el sistema nervioso central (SNC) y el sistema nervioso periférico (SNP).

El SNC está compuesto por el cerebro y la médula espinal, mientras que el SNP incluye los nervios que se extienden desde el SNC hacia el resto del cuerpo.

En el caso del sistema digestivo, el SNP desempeña un papel crucial.

2.

Neuronas intrínsecas del sistema nervioso entérico
El sistema nervioso entérico (SNE) es una red compleja de neuronas que se encuentra en la pared del tubo digestivo.

Estas neuronas son conocidas como neuronas intrínsecas del SNE y son capaces de controlar de forma autónoma muchas funciones del sistema digestivo, como la contracción de los músculos intestinales y la secreción de enzimas digestivas.

3.

Reflejos peristálticos
El sistema nervioso entérico coordina la contracción y relajación de los músculos del tubo digestivo a través de reflejos peristálticos.

Estos reflejos permiten el movimiento de los alimentos a lo largo del tracto digestivo, facilitando así su digestión y absorción de nutrientes.

Los reflejos peristálticos son mediados por las neuronas intrínsecas del SNE.

4.

Control simpático y parasimpático
Además del sistema nervioso entérico, el sistema nervioso autónomo también juega un papel importante en el control del sistema digestivo.

El sistema nervioso autónomo se divide en dos ramas principales: el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático.

Estas dos ramas tienen efectos opuestos en el sistema digestivo.

– El sistema nervioso simpático está activo durante situaciones de estrés o peligro y tiende a inhibir las funciones digestivas.

Por ejemplo, durante una situación de lucha o huida, el sistema nervioso simpático reduce la motilidad intestinal y disminuye la secreción de enzimas digestivas.

– Por otro lado, el sistema nervioso parasimpático está activo durante estados de relajación y descanso, y tiende a estimular las funciones digestivas.

Por ejemplo, cuando estamos en reposo después de una comida, el sistema nervioso parasimpático aumenta la motilidad intestinal y promueve la secreción de enzimas digestivas.

Función del sistema nervioso en el aparato digestivo

El sistema nervioso tiene un papel fundamental en el funcionamiento del aparato digestivo.

A través de la comunicación entre el sistema nervioso central y el sistema nervioso entérico, se regula y controla la digestión de los alimentos.

1.

El sistema nervioso entérico, también conocido como “segundo cerebro”, se encuentra en el tubo digestivo y está formado por una red de neuronas que coordina y controla las funciones digestivas.

Está compuesto por el plexo mientérico y el plexo submucoso.

2.

El plexo mientérico se encuentra entre las capas musculares de la pared del tubo digestivo y es responsable de controlar la motilidad gastrointestinal.

Regula la contracción y relajación de los músculos que permiten el movimiento de los alimentos a lo largo del sistema digestivo.

3.

El plexo submucoso se encuentra debajo de la capa mucosa del tubo digestivo y es responsable de regular la secreción de enzimas, ácidos y hormonas necesarios para la digestión de los alimentos.

4.

Además del sistema nervioso entérico, el sistema nervioso central también juega un papel importante en la regulación de la digestión.

El cerebro y la médula espinal envían señales al sistema nervioso entérico para coordinar y controlar las funciones digestivas.

5.

La respuesta del sistema nervioso a la ingesta de alimentos se inicia con la estimulación de los receptores sensoriales en la boca, que envían señales al cerebro.

Estas señales activan la respuesta de saciedad y estimulan la producción de saliva y enzimas digestivas.

6.

A medida que los alimentos se desplazan a lo largo del tubo digestivo, el sistema nervioso entérico regula la contracción y relajación de los músculos intestinales.

Esto permite la mezcla y el avance de los alimentos a lo largo del tracto digestivo.

7.

Además, el sistema nervioso entérico regula la secreción de enzimas, ácidos y hormonas necesarios para la digestión.

Estas sustancias se liberan en diferentes partes del tubo digestivo para descomponer los alimentos en nutrientes que pueden ser absorbidos por el organismo.

8.

El sistema nervioso también regula la sensación de hambre y saciedad.

A través de la comunicación entre el cerebro y el sistema nervioso entérico, se controla el apetito y se ajusta la cantidad de alimentos consumidos.

¡Cuida tu sistema digestivo y mantente saludable!